21 de enero de 2016

El manicomio más grande del mundo


¡Buenas a tod@s!

Hoy queremos hablaros de una saga de videojuegos. Sí, sí, como habéis leído: los videojuegos hacen acto de presencia en este blog.
Pero no una saga cualquiera, sino una de las más exitosas y afamadas de los últimos tiempos consiguiendo, incluso, que varias de sus entregas se consiguieran el reconocimiento de "Juego del Año".
Sin más introducción, aquí os dejamos nuestro pequeño homenaje a la saga Batman Arkham...


Todo empezó una noche del 25 de agosto de 2009, en el Asilo de Arkham, con la enésima entrada del Joker al manicomio tras haber sido apresado por Batman.
Una serie de circunstancias y artimañas, magníficamente hiladas por el propio Joker, provocaron que el maníaco se hiciera con el control del manicomio, encerrando a Batman dentro de esa casa de locos llena de villanos deseando acabar con el murciélago.
Algo tan común en los cómics se convertía en una idea magníficamente desarrollada para consolas y ordenadores y conseguía que fuera algo más que una simple historia de superhéroes y obteniendo la primera señal de Juego del Año de la saga.
Acababa de comenzar el mayor desafío al que la ciudad de Gotham se había enfrentado, un sueño para quienes lo jugábamos y una pesadilla para nuestro amado héroe.



Llegaba el 18 de octubre de 2011 y salía a la venta la 2º entrega de esta saga: Arkham City.


En ella, un Joker aquejado por sucesos previos del juego anterior (hasta aquí podemos leer sin cometer spoilers) no era la única preocupación del cruzado de la capa. El doctor Hugo Strange y el mismísimo Ra's Al Ghul reinaban en medio del caos en una Gotham dividida entre sus habituales calles y la zona criminal, Arkham City, un amplio territorio con toda clase de viles criminales sueltos por la ciudad y sembrando el pánico en cada esquina.
Entrega indispensable para entender muchas de las claves del final de la saga y, cómo no, una nueva distinción como Juego del Año para la saga.



Y así fue como ocurrió. Así fue como la saga... ¿Terminó? Quién sabe qué cosas tienen en mente los chicos de Rocksteady para el futuro.
Sea como fuere, el 23 de junio de 2015 llegaba a nuestras consolas Batman Arkham Knight, la última entrega de esta trilogía y el final de esta larga pesadilla para la ciudad de Gotham.

¿O era solo el comienzo? El Espantapájaros, uno de los más crueles y duros enemigos de Batman, sembraba el caos en la ciudad de una manera nunca antes vista en la famosa ciudad. Tanto, que todos sus planes parecen imparables y que el destino de la ciudad solo puede estar abocado al caos, sobre todo gracias a la ayuda de cierto invitado a la fiesta (personaje que otorga su nombre al título de este juego) y a sus secuaces que provocan que la vida del murciélago en esta entrega se convierta en un auténtico infierno.
¿Más razones? Pues, si necesitabais algo más, aquí está, a modo de foto, la gran novedad respecto a títulos anteriores de la trilogía:



En fin, con esta última entrega parece que las puertas del manicomio de Arkham se cierran por fin. Pero quién sabe si dentro de un tiempo estaremos dedicando unas líneas al regreso del Caballero Oscuro al mundo de los videojuegos.
Solo queda dar las gracias a los chicos de Rocksteady y a todos y cada uno de los personajes que han formado parte de esta trilogía por habernos hecho disfrutar y vibrar de emoción con cada momento, cada easter egg, cada pelea y cada carrera del Batmobile. Y sobre todo millones de gracias al Joker por existir, contigo empezó todo.
It's been a long funny ride, Batsy...


PD: Sí bueno, gracias también a Enigma.Él también ha sido una parte vital de este juego, por mucho que sus 200/300 acertijos en cada juego nos desesperaran por conseguir el 100% de la historia. Gracias Nigma

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