diciembre 26, 2017

Wrap Up comiquero noviembre-diciembre

¡Muy buenas, docusloc@s! Aquí os presentamos el wrap up comiquero de este mes, que incluye también la lista atrasada de números de noviembre que por algún extraño motivo no publicamos en su momento (quizá el haber tan poquitos en ese mes nos echó algo más para atrás, puede ser...).
Sin más dilación, aquí van nuestros cómics de noviembre y diciembre:



NOVIEMBRE:-Increíble Patrulla X 1
(minireseña en nuestro Instagram)

-Imperio Secreto 6 y 7


-Rogers - Wilson: Capitán América 16

-Los Defensores 2

-Una Cita con Harley número 3 (de 6): Zatanna


DICIEMBRE:-La Muerte de Hawkman y Noches Oscuras: Metal número 0
(fotito de nuestro Instagram)

-Una Cita con Harley número 4 (de 6)

-Rogers - Wilson: Capitán América 17

-Imperio Secreto 8, 9 y 10



-Increíble Patrulla X 2

-Los Defensores 3



diciembre 25, 2017

¡FELIZ NAVIDAD!

¡Buenas a tod@s doculoc@s!

Volvemos en estas magníficas fechas para recordaros que seguimos vivos y rondando por aquí.
Y qué mejor que hacerlo un 25 de diciembre, día de Navidad.
Así que, con alegría, emoción y mucho cariño, Loca Academia de Documentalistas os desea unas muy felices fiestas, una maravillosa salida y mejor entrada de año y un 2018 lleno de ilusiones renovadas, nuevas sorpresas, emociones por descubrir y, sobre todo, un año nuevo donde continúe todo lo bueno que os esté sucediendo en este momento.

¡Pasadlo en grande y muy feliz Navidad!





noviembre 09, 2017

Literatura deportiva, con invitado especial

¡Buenos días, docuslocos! Hoy os traigo una entrada algo distinta, pero a su vez muy esperada, ya que llevaba un tiempo queriendo escribir algo sobre este tipo de libros y obras.
Toca tratar el tema de la literatura deportiva y, por ello, he invitado a nuestro querido amigo Iker Torrescusa, compañero de la web Mi Viejo Chamartín y uno de los administradores y padres fundadores de La Catedral del Deporte, sitios altamente recomendables si os mola el mundillo deportivo, si os interesa saber la opinión de algún/a deportista de deportes minoritarios (con entrevistas incluidas) o si queréis enteraros de cuál es la situación actual de vuestro equipo favorito.

Sin más, os presentamos ya los dos libros que os traemos hoy...

Iker Torrescusa: En cuanto a literatura futbolística, he de hablar de "Mentiras y tópicos del fútbol" de Juan Arroita, un periodista digital que trabaja en Youtube mediante los canales Campeones y Charlas de Fútbol. recomendables para todos aquellos amantes del fútbol.
El libro comienza con un prólogo de Álvaro Arbeloa, amante de la buena literatura según ha dejado caer en diversas entrevistas. Cuenta, además, con historias sueltas desmontando mitos que recorrido la historia del fútbol desde sus inicios hasta hoy en día.
Una de las ventajas de la lectura de este libro es que, entre historia e historia, no hay relación y, por lo tanto, no hay necesidad de leer el libro entero para enterarte de una de ellas, aunque si de verdad te gusta leer y el fútbol, cuando comiences la primera historia estarás deseando leer la siguiente, y así una tras otra hasta terminar las más de 40 que se recogen en esta obra. Se incluyen también historias que hablan de las peculiaridades de las botas de algún futbolista o de los diferentes estilos de juego que han marcado época como el catenaccio o el tiki-taka.
Como en todos los ámbitos de la vida, también aparece la política: ¿de qué equipos eran los dictadores de otros países? Siempre se ha relacionado a Franco con el Real Madrid y, a través de la obra de Arroita, se trata de desmentirlo y descubrir verdaderamente a qué equipo era más cercano el caudillo.
En definitiva, un libro repleto de anécdotas y curiosidades, algunas de ellas más sonadas y otras más rebuscadas que hacen las delicias de los amantes de este deporte. Una muestra más de que el deporte rey y la literatura pueden ir unidos, los futbolistas no dejan de ser escritores que, en lugar de la pluma, utilizan el esférico para rubricar sus ideas.



Aitor Alberto Gómez: Llega mi turno. Os quería hablar de un libro referencia para aquellos/as amantes del baloncesto y, sobre todo, para quienes hayan trasnochado más de una noche y más de dos intentando seguir la mejor liga del mundo, a pesar de sufrir las típicas ojeras de oso panda al día siguiente. El libro del que os hablo no es otro que "El Sueño de mi Desvelo", escrito por el gran periodista deportivo y comentarista de baloncesto Antoni Daimiel, ya sabéis la voz de este deporte en Canal Plus (ahora Movistar +) durante más de veinte años (se dice pronto).
Considero que es una magnífica colección de historias vividas en ese mundo tan espectacular que es la NBA y que, además, están contadas de manera maravillosa por el autor siguiendo fiel a su estilo simpático, abierto y con esa capacidad para enganchar y atraer a la gente de la manera que solo él sabe hacer.
Muy reseñable es también el prólogo del libro, escrito cuidadosamente por un muchachito famoso llamado Marc Gasol, que quizá os suene de algo...
Historias de NBA, anécdotas, datos curiosos y las siempre interesantes crónica negra y crónica rosa forman parte de este libro que muestra una visión personal y profunda sobre uno de los mejores y, a la vez, más sacrificados, trabajos dentro del mundo del deporte.



noviembre 08, 2017

El Príncipe Roto




Secretos. Traición. Enemigos. 
El mundo de los Royal se viene abajo.

Reed Royal lo tiene todo: es guapo, está forrado y es popular. Las chicas hacen cola para salir con él, y los chicos sueñan con ser él. Pero a Reed solo le importa su familia… hasta que Ella Harper llega a su vida.

El odio que siente hacia la joven se convertirá en un sentimiento completamente distinto… Reed quiere a Ella. La necesita. Sin embargo, un estúpido error hará que todo su mundo se desmorone. Ella no quiere estar con Reed. Dice que se destruirán el uno al otro. Y tal vez tenga razón…

SI REED QUIERE RECUPERAR A SU PRINCESA, TENDRÁ QUE DEMOSTRAR 
QUE ES DIGNO DE ELLA

Título: El Príncipe Roto | Autora: Erin Watt |
Editorial: Oz Editorial | ISBN: 978-84-16224-49-4  | Páginas: 288

noviembre 07, 2017

Buscando la esperanza


Miércoles. Es el tercer día que mi padre está desaparecido. Esta situación me desespera. No puedo seguir así. Se está convirtiendo en una auténtica pesadilla, de la que veo que jamás me despertaré.
              
Todo germinó el sábado. Cuando me estaba preparando para ir a baloncesto, escuché a mi madre llorando porque tenía una vida que no le gustaba. Mi padre la consolaba en vano. Ahí empezó todo. La desazón no cesó, sino que continuó. El domingo, cuando me desvelé del sueño, escuché a mi madre gritarle y pegarlo. Quería cerrar los ojos, pensar que esto era una alucinación mía y que cambiaría cuando me despertara. Pero no fue así. Era real.
               
La noche del domingo fue la que detonó mi desánimo. No había nadie en casa, salvo mi madre. Me vino el primer pensamiento de que mi padre se había ido un rato a tomar el aire. Mi madre actuaba como si no hubiera ocurrido nada. Es más, se comportaba como si jamás hubiera tenido marido… como si hubiera vivido siempre sin él.
                
Estaba todo raro. La depresión de mi madre había llegado demasiado lejos. Había echado de casa a mi padre. Quizá él y yo no nos llevemos bien, pero tampoco quería que desapareciese de mi vida. Esto solo produjo que terminara teniendo recelo de ellos dos. Estaba muy disgustado. En dos días se desmoronó toda la estructura familiar que construimos en años.
                
Cené el embutido que había en la mesa. El disgusto se quedaba en mi estómago y no me dejaba la cabeza tranquila. La idea de mi padre fuera de casa pululaba igual que una mosca revoloteando detrás de mi oreja.
                
Mi madre seguía callada. No mostraba remordimientos por haber expulsado a su marido de su vida. Incluso la notaba indiferente.
               
  —¿Papá ha ido a buscar a Miguel?— pregunté.
               
  —No, papá se ha ido de casa—me contestó mi madre. —¡Ya sabes! No nos entendemos, así que…
                
¡Justo como predije! Esa era la respuesta que esperaba. ¡Es mentira! Sí se entienden, pero mi madre no hace esfuerzo ninguno para superar su depresión. Ni siquiera, asume que padece dicha enfermedad. Esa “ceguera voluntaria” estaba matando la convivencia familiar, y no era consciente de ello.
                
Un halo negro de tristeza me rodeó y me hundía lentamente. Los cimientos del mundo que me había creado yo se estaban cayendo. Sentía cómo la tierra se rajaba en dos mitades y me dejaba cada vez más inestable.
                
Esa sensación siguió tanto el lunes como el martes. Conocía a la perfección sus horarios de trabajo y tenía controlado a la hora que volvería. Esperaba a que regresara por la puerta por la que se marchó el domingo, pero no lo hacía. Mi padre nos había abandonado, mi madre apenas se preocupaba por nosotros y yo me comí el marrón de los dos frentes.
                
Ya no me encuentro con ganas de seguir. Tengo ganas de tirar la toalla y dejarme caer al vacío.
                
Desde la Antigüedad, nos han estado diciendo que la esperanza es lo último que se perdía; pero, ¿quién me va a dar esa esperanza? ¿Dónde la busco? ¿Acaso existe esa esperanza para que acabe la pesadilla de una vez? No lo sé. Hoy dormiré y mañana me levantaré investigando dónde se hallará esa lucecita verde llamada… Esperanza.

Hoy pensaba denunciar la desaparición de mi padre, pero cambié de opinión cuando mi madre me lo explicó todo.
                
—Misterio resuelto— me dije.
               
Me contó todo lo que sentía: soledad, falta de apoyo y de cariño, tristeza, amargura… Ambos pensaron que la mejor solución era la separación. En cuanto a mi padre, se marchó porque no aguantaba esta situación tan hostil. En lugar de enfrentarse a los problemas, tomó la decisión de marcharse y no volver más.
                
La verdad, a veces, duele; pero es mejor conocerla porque antes se cerrarán las heridas. Quizá no sea ahora el momento para la esperanza, pero sí podrá serlo más adelante. Lo único que me queda son la paciencia y el tiempo.

                
La esperanza, creo que no me hará falta buscarla más. Ella me encontrará a mí cuando menos me lo espere.


© Óscar Alonso Tenorio